L. G. V.
En: El Mundo, VALLADOLID
ValladolidEl grano ya está en los almacenes, la campaña agrícola de cereal ya se da por cerrada y, sin embargo, la 'cosecha' del precio del trigo y la cebada de este año está aún por empezar en un escenario nacional de cotizaciones al alza en el que aún queda un pequeño margen para la subida si se miran los mercados europeos. ¿Vender o no vender? Esa es la cuestión.Las 19 pesetas a las que se pagó el kilo de cebada el año pasado se han convertido ya en 26 y algo parecido ha ocurrido con el trigo. De 23 pesetas kilo en 2009 se paga ahora a 31. Una situación que, según reconocen las organizaciones agrarias, ha sembrado la incertidumbre entre los agricultores (por no saber si este es el buen momento para vender) y el miedo entre los ganaderos (que ven como su futuro se torna negro al aumentar el precio de los piensos).¿Seguirán subiendo los precios hasta alcanzar las cotas de hace dos años (el kilo de cebada a 37 pesetas y el de trigo hasta 45 pesetas)? Nadie se atreve a dar una respuesta contundente. Ni los agricultores, ni los almacenistas, ni la propia administración.El almacenista Jesús Platero, de Hermanos Platero, Peñafiel, reconoce que por el momento «no hay problemas de abastecimiento», aunque «la incertidumbre es muy grande». Sí que tiene claro una cosa: «Las explotaciones ganaderas que estén saneadas pasarán sin problemas este bache, pero las que no, pueden convertirse en morosas por no poder hacer frente al pago de piensos que necesitan».Pablo González, gerente de la cooperativa Cocope, que asegura que «con estos precios los agricultores ya se pueden dar por contentos», constata que «el mercado ya está parado, más bien lento, pesado».Fuentes autorizadas de la Consejería de Agricultura coinciden con González al asegurar que actualmente «el mercado está estancado», ya que sólo se están registrando «pequeñas operaciones». Las mismas fuentes mantienen que, aunque el panorama es «oscuro y especulativo» por estar sometido a la incertidumbre que provoca el cierre de las exportaciones de cereal ruso (no se sabe a qué países comprarán ahora el grano los hasta ahora habituales clientes de Rusia), «no se espera que en España comience a entrar cereal extranjero (Reino Unido y Francia) hasta la tercera semana de septiembre».Y quizás sea esa la fecha tope para formalizar ventas, ya que «el mercado interior está firme, aunque los precios de fuera están más altos», como explica el representante de UPA, Julio López. Tras denunciar que la subida que está experimentando el cereal está siendo acompañada por una subida del precio de los fertilizantes «casi en la misma proporción». Algo que, en su opinión, «va a poner en una situación muy seria a los ganaderos de la Comunidad.Además de recomendar que la comercialización del grano cosechado se realice «a través de las cooperativas» López, al igual que Donaciano Dujo, de Asaja también es partidario de que las ventas se escalonen. «Hay que usar más la cabeza que el corazón y hay un refrán castellano que viene al pelo para esta situación: que la última peseta la gane otro», recomienda Dujo por entender que «no se sabe si esta subida es, en realidad, un espejismo». Una línea argumental similar es la que trilla Jesús Manuel González Palacín, que considera que el mercado «comienza a estabilizarse», aunque lamenta que sean «los especuladores los que acaben marcando los precios». «Nadie sabe hasta dónde van a subir los precios. El mercado es muy nervioso y tiene mucho de psicológico», apunta.Las tres organizaciones agrarias, en este contexto, vuelven a reclamar al unísono mecanismos de intervención de los mercados a nivel europeo para que esto no vuelva a ocurrir. «Esto es algo muy serio. La alimentación no puede cotizar en bolsa», sentencia Julio López. APOYOJ. M. GONZÁLEZ UCCL «Es una pena que los especuladores marquen los precios» JULIO LÓPEZ UPA«Esto es algo serio; la alimetación no puede cotizar en bolsa» DONACIANO DUJO ASAJA«Al vender hay que usar más la cabeza que el corazón»