En: ABC, CLEON
La producción ecológica es una opción más a la que se pueden acoger los agricultores y ganaderos de la Comunidad, así como las industrias de transformación. Sin embargo, los enormes requisitos de esta forma de producción, unido a unos precios aún altos para el consumidor, hace que siga siendo una actividad minoritaria en Castilla y León. Así, según los datos ofrecidos por la Consejería de Agricultura correspondientes 2009, en la Comunidad hay actualmente un total de 585 operadores acogidos a este tipo de actividad y algo más de 22.000 hectáreas De esta cifra, la mayoría se dedica a la agricultura, en total 440, una cantidad que supone el 1,38 por ciento del total nacional, mientras que Andalucía absorbe el 54 por ciento. En el caso de las explotaciones ganaderas, se contabilizan 39 productores, a los que hay que sumar las industrias relacionadas con las actividades vegetales, en total 79, y las industrias relacionadas con las animales, 27. Zamora se sitúa a la cabeza, ya que supera el centenar de productores. La razón está, sobre todo, en la apuesta que se ha hecho en Villalpando por el pan candeal, lo que se traduce en la existencia de una harinera que se compromete a recoger este tipo de trigo. El director general de Política Agraria Comunitaria, Pedro Medina, reconoció a ABC que la agricultura y ganadería ecológica en Castilla y León sigue siendo muy residual, precisamente por lo difícil que resulta que esta actividad sea suficientemente rentable. De hecho, los datos demuestran que hay muy poca superficie dedicada a la agricultura ecológica, poco más de 22.000 hectáreas, a pesar de la enorme extensión de la Comunidad, y muy pocos productores. Las cifras, no obstante, según Medina, se vienen manteniendo más o menos estables y en ningún caso pueden ser comparables con comunidades como Andalucía, donde la producción ecológica se vincula al olivar, una actividad relativamente sencilla. En cambio, en Castilla y León, destinar a agricultura ecológica una superficie de cereal nunca puede resultar rentable, dados los rendimientos del convencional, y más en un momento como el actual de subida de precios. Lo cierto es que, según el director general de Política Agraria Comunitaria, «no resulta rentable, y menos en producciones extensivas como las de Castilla y León». Además, matiza, es el mercado el que manda y es el consumidor el que tiene que decir si está dispuesto a pagar más por los productos ecológicos. En la ganadería, resulta todavía más complicado, dado que hay muy pocos piensos ecológicos y, por lo tanto, el productor tiene difícil acudir a ellos. Y la prueba de que la producción ecológica en Castilla y León no acaba de despegar es que en 2009 sólo 186 productores solicitaron las ayudas que ofrece la Consejería de Agricultura y Ganadería, por un importe total de 1.600.000 euros. De hecho, según señaló Pedro Medina, la partida asignada a este fin no llega a agotarse. Vino, hortalizas, frutas, legumbres y lácteos eran algunos de los alimentos que ayer se pudieron adquirir en la Plaza de España de Valladolid. Eso sí, no eran alimentos que puedan comprarse en cualquier supermercado, sino que eran productos que carecen de fertilizantes y químicos, naturales y con abonados compuestos por estiércol. La capital vallisoletana, que cuenta con cuatro establecimientos de productos ecológicos, se ha convertido en la ciudad que más consume este tipo de frutos. El ejemplo más claro es el mercado ecológico que ayer organizó la Unión de Campesinos de Castilla y León (UCCL) y que contó con el apoyo del Ayuntamiento y la Diputación Provincial y con la colaboración de la Fundación La Caixa. Al encuentro, que se pretende repetir tanto en Valladolid como en otras capitales de la Comunidad, acudió una treintena de agricultores y ganaderos. Estos profesionales ofrecieron a los consumidores desde vino de las DO Toro y Ribera de Duero, hasta miel, pasando por hortalizas, legumbres y frutas, sin olvidar los productos lácteos, carne y embutidos. En el mercado no faltó el presidente del Consejo regional de Agricultura Ecológica, el cuellarano Juan Senovilla, quien se congratuló de que con este modelo de producción se consiguen y aseguran unos alimentos de calidad, a la vez que trata al medio ambiente «con respeto». Una de las características principales de este mercado es el comercio justo, una idea que busca evitar el gran problema de la agricultura y la ganadería con la comercialización y la parte económica que reciben los intermediarios. En este sentido, UCCL puso en marcha la Sociedad Cooperativa ARAE con la intención de ser un referente en los mercados ecológicos de Castilla y León. La iniciativa, pionera en la región, pretende incidir en el mercado ecológico regional, desde la aplicación de conceptos agroecológicos, no sólo en el sistema de producción, sino también en la manera de vender sus productos, informa Ical. Agricultura. 440 productores para una superficie de 22.154 hectáreas. Sólo Zamora cuenta con 105 productores de agricultura ecológica. Ganadería. 39 explotaciones: 19 de vacuno; 1 de caprino; 1 de porcino; dos de avicultura; 9 de apicultura, y una de équidos. Industrias relacionadas con la actividad vegetal: 79 Industrias relacionadas con la actividad animal: 27. En el mercado ecológico se podían adquirir, entre otras cosas, hortalizas, legumbres o lácteos. aMONTSE SERRADOR VALLADOLID ABC VALLADOLID F. HERASComercio justoBBZamora, que supera el centenar, es la provincia con mayor número de operadoresActividades ecológicasDe compras por un mercado muy natural