En: Las Provincias, Castellón
El desplome del empleo en el sector cerámico y en la construcción junto la destrucción de puestos de trabajo en el comercio deja pocas alternativas a los casi 57.000 parados de la provincia de Castellón. De hecho, la difícil coyuntura de los sectores industriales y servicios en la provincia ha impulsado a miles de castellonenses a buscar en la agricultura una eventual salida al desempleo. Tanto es así que, antes incluso de que la mayoría de almacenes y cooperativas citrícolas de la provincia abran sus puertas hoy tras el descanso veraniego, muchas de estas empresas ya han colgado el cartel de 'no se precisan más empleados' ante el alud de solicitudes. Así, si hace apenas cinco años las empresas citrícolas castellonenses completaban sus plantillas de 'collidors' o de almacén con ciudadanos de otros países --principalmente marroquís, rumanos o suramericanos-- ante el rechazo generalizado de la población local a dedicarse a las arduas labores del campo, ahora la dinámica ha cambiado. «Nosotros estamos cerrados del 15 de agosto al 1 de septiembre, pero ante la situación de desempleo que soporta la provincia y la localidad, recibimos decenas de ofertas de gente que pide trabajar aquí. Tenemos extranjeros, que llevan años trabajando aquí como temporeros y tienen contratos de fijos discontinuos, pero ahora la avalancha de solicitudes es gente del pueblo que se ha quedado en paro, o para sus hijos. Evidentemente, damos prioridad a los socios y a los hijos de los socios, pero estamos totalmente completos. Hay lista de espera», afirmaba Pasqual Pla, máximo responsable de Nulexport, una de las cooperativas citrícolas más potentes de Castellón, líder en exportación al mercado estadounidense. También en las empresas privadas dedicadas a la exportación de cítricos ocurre algo similar. Jorge García, de la firma García Ballester, afirmó que «nosotros estamos completos desde hace muchas fechas, pero hay mucha gente del pueblo que nos pide trabajo, muchos compromisos a los que difícilmente podemos hacer frente porque estamos totalmente completos». El también presidente de la asociación de exportadores de cítricos de Castellón, Asociex, que agrupa a los almacenes privados de la provincia afirmó que la situación se repite en prácticamente todas las empresas del sector. Además, el tradicional sistema de reparto de las funciones dentro de un almacén o cooperativa citrícola complica más la colocación de los demandantes de empleo. «Dentro del almacén, para el destrío de la naranja se suele emplear más a mujeres, por tradición, ahí hay lista de espera. Tambén hay solicitudes de personas que se ofrecen para formar cuadrillas para recolectar naranjas», indicaron desde Nulexport. Esta dinámica se reproduce en otros almacenes de la provincia. «Hace pocos años teníamos que completar con mujeres de rumanía las cuadrillas para recolectar naranjas pese a que siempre se prefiere a hombres para este tipo de labores en el campo porque pueden cargar más peso. Ahora todo ha cambiado. Ahora tenemos cuadrillas completas con gente del pueblo, cuando antes era muy difícil que personas del municipio quisieran trabajar a destajo en el campo, porque es un trabajo poco agradecido, los días de lluvia no se puede recolectar....», indicaron desde otra empresa del sector en Almassora. En todo caso, la disponibilidad de empleo en el sector citrícola dependerá de la evolución propia de la campaña, siempre condicionada por las circunstancias meteorológicas. Por el momento, según las previsiones habrá entre un 10% y un 15% más de cosecha, lo que augura un aumento de las ventas en el exterior, aunque a mayor volumen de fruta suele disminuir el precio de su cotización para los agricultores. Respecto al calibre --el tamaño de la fruta-- y la calidad y cantidad de azúcar, por el momento las previsiones son buenas, aunque dependerá de la temperatura y las precipitaciones que se registren en las próximas semanas. Por el momento aún no se han registrado intercambios o procesos de compraventa en los campos, ya que las variedades más tempranas de clementinas madurarán dentro de pocas semanas. Las únicas compras que se han realizado hasta ahora son testimoniales, por lo que los precios no son representativos. Habitualmente, los exportadores de Castellón han aprovechado los años de excedente de producción como la próxima campaña para intentar abrir nuevos mercados. Este año no será diferente. Los operadores citrícolas de la provincia, de la mano de la Conselleria de Agricultura, preparan un envío colectivo de fruta a Brasil y visitarán el país en una misión comercial para tratar de abrir nuevas nías de mercado en el continente americano. Cabe reseñar que el año pasado ya se hizo algo similar con Dubai, aunque esta iniciativa «no fue tan satisfactoria como se esperaba». «Abrir un mercado es algo difícil, costoso y de mucha paciencia», explicaban desde Nulexport. De hecho, esta empresa intentó hace varias campañas introducir sus clemenules en China pero los problemas burocráticos retrasaron el envío y echaron al traste todo el cargamento de cítricos castellonenses. Para este año, además del envío a Brasil, los operadores citrícolas castellonenses, tanto cooperativas como comercios privados, no descartan volver a fletar barcos hacia Rusia, país al que tradicionalmente se remitía la fruta por carretera pero que desde hace tres años se envía por mar para agilizar el transporte y llegar a los mercados en las fechas más propicias. En todo caso, el grueso de la producción de cítricos castellonenses, principalmente clemenules, se destina a los mercados tradicionales de Alemania y Francia y a los países del Este de Europa como Polina. Tambíen a Estados Unidos.:: ::V. GIL Varias mujeres trabajan en la selección de la fruta en la planta de una empresa de exportación de cítricos. :: LP V. GILCASTELLÓN.CASTELLÓN.Los exportadores coordinan un envío de cítricos a Brasil